Tras los pedales de una máquina de coser se gestaba en mi vientre,
Semilla del verde de la vida brotaba su inocencia en un nuevo amanecer.
Pechos secos de otros labios, se humedecían en el sabor del milagro
Derramando la pureza de sus ríos, para impregnarte de mí ser.
Sus ojitos pintaban el color de la esperanza en un puente a la tristeza,
Danzando las miradas, en las nueve lunas que su nana cantaban.
En los brazos de la ternura, se acunaba la aurora en campos de algodón,
Oliendo a los azahares de la piel de tu blanco candor.
El beso de un ángel se quedo dormido entre los genes de tu rostro,
Marcando de miel el ave maría, de un gloria en la lira de tu tez.
Manecitas de lino, tocaban las teclas del piano del corazón,
Balbuceando la balada de un sentimiento a los pies del amor.
Y en la cuna se arroparon los recuerdos entre pétalos de gardenias en flor,
Aleteando en el claro de tu sonrisa, trece mariposas de color tornasol.
Autora : Ariel
Te ama mamá .
IMPECABLE SINTONIA...
ResponderEliminarBELLEZA PURA AMIGA.
Gracias Faby , perdón por la tardanza pero recién me entro tu comentario. Un beso amigo.Ariel
EliminarMuy dulce el poema, Ariel, sin duda refleja los destellos de un alma delicada Que se siente atraída por el arte.
ResponderEliminarUn abrazo.
Muchas gracias por tan bello comentario F.E.León . Cariños. Ariel
Eliminar